domingo, 21 de junio de 2015

Reflexiones de hoy día

Será el hecho de recordar ciertas etapas de la vida de uno o el de ver cierto tipo de comportamientos en el día a día del ambiente en el que me veo sumergido. Si escribo este artículo de opinión es para hacer muestra de algo que, en la medida que lo percibamos de menor o mayor manera, nos acompaña en nuestra vida diaria: la concepción utilitarista de las personas hacia el prójimo. Y es que como he mencionado antes, el presente que se encuentra escribiendo esta parrafada ha sido testigo y víctima de esta forma de "entender" la amistad.

Si bien es cierto que no es algo que esté viviendo de manera directa, sí es algo que en su día experimenté, y es por eso mas el añadido de presenciarlo en el día a día lo que me hace pronunciarme al respecto.Mi caso personal se reduce al común de haber vivido con personas que estuvieron en su día ahí para lo bueno pero que al igual que el viento arrastra el polvo, estas acabaron desapareciendo. Resulta simpático ver como aquellas personas que en su día llevaron a la práctica estas acciones de las que parecen sentirse orgullosos, no dudan en repetirlas con distintos sujetos que incluso llegan a reducirse a su misma calaña.

Cuesta entender como personas,si es que se les puede llamar así, a las que se les ha llegado a ofrecer todo lo que uno podría en la medida de sus posibilidades, han acabando rechazando como si de seres inertes se tratase a aquellos que en su día se preocuparon por producir en ellos la felicidad que tanto deseamos. Será por agotamiento de las relaciones, o por como me decantaría yo,por el ya mencionado utilitarismo hacia los que les rodean. Y es que si hay algo que es bien sabido es que la verdadera amistad no se agota,el título de verdadera conlleva una responsabilidad, un vínculo que no puede verse sometido a ruptura alguna, incluso en los momentos de mayores dificultades y penurias. Es imposible contentar a todos los que no rodean, pero no el mantener un mínimo hacia aquellas personas que en su día recibieron el calificativo de amigos de aquellos que hoy día parecen mirar hacia otro lado en caso de notar su presencia.

Y es que como dice el dicho las verdaderas amistades son aquellas que pueden contarse con los dedos de la mano, olvidando a aquellos que dicen ser amigos de uno cuando únicamente están presentes en caso de necesidad. Escribo esto y me ayuda a entender que en parte debo agradecer todas las experiencias vividas, unidas a un amor ciego e imposible, porque el tiempo nos hace entender que lo que somos es el resultado de las experiencias vividas, es lo que se reduce a lo comunmente dicho de que el ser humano es historia,o como diría Gasset "yo soy yo y mis circustancias", somos el resultado de nuestras experiencias vitales, aquellas que nos ayudan a madurar nuestro carácter.

Miremos hacia atrás y no guardemos rencor, demos las gracias a aquellas personas que no entendieron el verdadero concepto de la amistad, porque en cierta medida ellas nos ayudaron a evitar recaer en su enfermedad y nos hicieron ver que el verdadero concepto de algo tan hermoso va más allá de la necesidad de satisfacción propia, sino de una satisfacción mutua.

                 


lunes, 19 de enero de 2015

El comienzo de una nueva aventura

Si estás leyendo esto sabrás como bien dice el titulo de esta entrada a lo que me refiero. Esta aventura en la que me decido a encaminarme supone un paso más hacia el largo camino de lo que supondrá